Acabo de encontrar escritos míos antiguos de los que entresaco unas ideas. Primero, no tenemos más vida ni más expectativas que en el presente, ahora, en este momento.
Ciertamente ayer ya se vivió, se disfrutó, se sufrió, pero no podemos quedarnos anclados ahí.
Mañana aún no lo conocemos, podemos crear sueños y expectativas sobre ese futuro, pero no tenemos control alguno de él.
Si todo aquello que hacemos en el presente no nos causa algún sentimiento positivo, nos estamos perdiendo la vida.
Procura que cuanto hagas valga la pena para alguien, aparte de para ti; si el día en el que dejes el mundo, nadie te llora, nadie te añora, nadie habla de ti, tu vida habrá sido un tanto estéril y bastante inútil.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada