Cuando se pierde al ser querido, que ha compartido con una, todos los secretos, todos los pensamientos, todas las confidencias y de verdad se deja de ser una persona, para ser una pareja,
llega un gran vacío interior, donde no se le encuentra sentido a nada, incluso ni a la propia vida. Esa negrura interna es la ausencia del amor y la negación a toda expectativa de sentirse viva.
Por más que mires al interior, no ves la luz, sino una negrura, la ausencia de toda clase de expectativas.
No tiene sentido cocinar, comer, bañarse, vestirse, salir a comprar y te recluyes en el único lugar donde siempre deseabas estar, en casa, pero que ahora ni eso tiene sentido. Y cuando el teléfono suena no deseas contestar, porque todo cuanto vas a decir es una mentira o una verdad adornada, sabes que todo cuanto vas a decir puede causar dolor a las personas que te quieren.
Y somos incapaces de pedir "SOCORRO" me ahogo de dolor.

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