martes, 18 de enero de 2011

REENCARNACIÓN

Cuando Brian Weiss, médico y psicólogo americano, investigó la historia del Cristianismo, descubrió que el emperador Constantino en el siglo IV, había borrado del Nuevo Testamento antiguas referencias a la reencarnación, cuando el Cristianismo se convirtió en religión oficial del Imperio Romano.
Este concepto amenazaba la estabilidad del Imperio.
Si los ciudadanos creían que tendrían otra oportunidad de vivir, podían mostrarse menos obedientes y respetuosos de la Ley, que quienes creían en un único Juicio Final para todos.
En el siglo VI, en el II Concilio de Constantinopla respaldó el acto de Constantino, declarando que la reencarnación era una herejía.
Orígenes, Clemente de Alejandría y San jerónimo aceptaban la reencarnación y creían en ella, al igual que los Gnósticos. En el siglo XII, los Cátaros Cristianos de Italia y Sur de Francia, fueron sometidos a toda clase de brutalidades y vejaciones por su creencia en la reencarnación.