Hace aproximadamente un mes, me llamó una alumna mía de Reiki, interesándose por la Maestría, le dije que antes de dársela necesitaba hablar con ella, largo y tendido para ver si había llegado el momento.
No comprendía mis reticencias, se pensaba que era como impartirle cualquier otro nivel. La Maestría sólo debe impartirse cuando la persona hace de la enseñanza su meta, no practicando solamente terapias. Lo que me quedó claro internamente, es que solo le interesaba, para cobrar los Cursos que a partir de ese momento podría impartir, su marido está en el paro y claro ella ha de llevarlo todo adelante.
No me llamó nunca más, al encontrarla en Facebook, me ofrecí para hacerle una web gratis, la felicité en Navidades sin encontrarla y cuando encontró mi llamada, me llamó, para decirme que la Maestría se la va a dar una Maestra que como no necesita dinero se la va a dar casi regalada.
No puede con ese importe ni comprar las flores, la comida, las velas, velones y el incienso de un sólo día, por lo menos se lo tendrá que impartir entre tres y cuatro sesiones de 8 horas diarias, muy intensas, si es que está por la labor. Suerte, mucha suerte futura Maestra.
Así se le está perdiendo el respeto a esta terapia que es muy seria y honorable. A veces he creído que lo peor que hicieron los maestros posteriores al Dr. Usui fue darle la Maestría a una americana de origen japonés, a partir de ahí, los Maestros de Reiki, crecen cada día como los champiñones. Incluso creo que se está produciendo el descrédito de la misma y lo lamento ya que me ha ayudado tanto, en momentos difíciles de la vida.

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